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¿Por qué Libia y no Gaza?

12 abr

Juan José Téllez |Periodismohumano.com

Este fin de semana, el Consejo de la Liga Árabe ha solicitado una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad para resolver una zona de exclusión aérea sobre la Franja de Gaza a fin de proteger a los civiles de los ataques israelíes. Para que la ONU recupere la credibilidad, tiene que romper con la arbitrariedad. [Leer más]

Vivir mejor, cada uno a su manera y según los propios principios.

23 mar

por En Positivo el Miércoles, marzo 23, 2011

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Para vivir a mi manera.
La canción popularizada por Frank Sinatra es, además de una balada crepuscular, una autoayuda que en tres minutos nos da las claves para vivir según nuestros propios principios.
En 1969, Frank Sinatra grabó la adaptación al inglés realizada por Paul Anka de Comme d’habitude, una canción popular francesa de la que solo quedó la melodía. Aunque el disco no fue un éxito inmediato, con el tiempo esta balada crepuscular se convirtió en la enseña del cantante y actor. El mismo Mijaíl Gorbachov, como dirigente soviético, bautizó su política de no intervencionismo en los países de la órbita comunista como la “doctrina Sinatra”.

Todos sabemos gozar del lado soleado de la vida, pero la ‘doctrina Sinatra’ exige ser también uno mismo cuando llegan los golpes
¿Qué tiene esta pieza que ha inspirado a artistas tan dispares como Elvis Presley, Luciano Pavarotti o Sid Vicious?

Es, en esencia, una autoayuda en forma de pieza de tres minutos, ya que en su relato retrospectivo habla de tomar decisiones, de nuestra actitud frente a los éxitos y dificultades, así como del valor de seguir un camino propio.

Además de revisar el contenido de este clásico popular del siglo XX, en este artículo analizaremos en clave práctica siete momentos de la canción para que cada cual pueda vivir a su manera.

EL FINAL YA ESTÁ AQUÍ

“Lo que es capaz de matarte también puede hacerte renacer” (Boris Božic)

Cada vez que experimentamos un cambio dramático nos vemos obligados a partir de cero. Suponen momentos de gran impacto emocional, pero también son oportunidades de emprender otros rumbos que de otra manera jamás habríamos podido explorar. Algunos ejemplos de finales que llevan a nuevos principios:

La ruptura con una pareja que no funcionaba bien crea el espacio para encontrar a alguien que sí encaje.
• Ser despedido abre la puerta a una nueva orientación profesional y a descubrir incluso la verdadera vocación.
• Un accidente o una larga enfermedad permite analizar nuestra vida, corregir errores y renacer con un nuevo proyecto.

En todo final está escrito el principio si estamos dispuestos a empezar de nuevo con un horizonte que sea nuestro, en lugar de uno prestado.

RECORRÍ TODOS LOS CAMINOS

“No importa lo negras que parezcan o sean las cosas. Levanta la mirada y mira las posibilidades: no dejes de verlas porque siempre están ahí” (Norman Vincent Peale)

Uno de los temas presentes en My way es la encrucijada de caminos que es la vida de todo ser humano. Hay desvíos, largos rodeos y senderos divergentes que nos obligan a tomar decisiones. Esto separa a las personas de perfil conformista de los emprendedores. El conferenciante y motivador Anthony Robbins asegura que las personas con éxito tienden a tomar decisiones con rapidez y tardan en retractarse de sus planteamientos, porque creen en ellos. A la inversa, las personas que fracasan suelen ser lentas en decidirse y cambian de opinión con frecuencia. Cada decisión en nuestra vida nos obliga a definirnos, por lo que incluso si el resultado no es el esperado, haber elegido por nosotros mismos nos lleva un paso más adelante en nuestra evolución personal.

PASOS MÁS LARGOS

“No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas” (Séneca)

 

Son pocas las personas que disfrutan embarcándose en proyectos aparentemente imposibles. El resto se aferran a mantenerse lo más alejadas posibles del riesgo.

 

El especialista en estrategia empresarial César Gutiérrez señala que tomar decisiones produce fatiga cerebral, ya que incluye estos tres procesos:

a) Considerar las diferentes opciones.
b) Sacrificar las ventajas de una a cambio de lo que nos ofrece la otra.
c) Transición de un estado mental evaluativo a otro decisorio.

Elegir es cansado, sobre todo cuando nos enfrentamos a decisiones radicales. Sin embargo, el inmovilismo acaba siendo más agotador incluso, ya que nos sume en la frustración de ver cómo se nos escapan trenes que podrían conducirnos a otros destinos.

AMIGO, LO DIRÉ SIN VUELTAS

“En caso de duda, cuenta la verdad” (Mark Twain)

Este momento de la canción nos habla de la importancia de expresar nuestro parecer ante los demás. Las personas que manifiestan abiertamente lo que piensan pueden encontrarse en un primer momento con algunas fricciones, pero a la larga evitan muchos conflictos.

Quienes tratan de agradar siempre y callan si no están de acuerdo, tendrán que soportar reacciones desproporcionadas cuando disientan. Esto es así porque el entorno de cada uno se acostumbra a un determinado nivel de sumisión. Por consiguiente, viviremos mucho más tranquilos si somos capaces de decir sin vueltas lo que pensamos y sentimos.

ME TOCÓ GANAR, TAMBIÉN PERDER

“La victoria y el fracaso son dos impostores y hay que recibirlos con idéntica serenidad y un saludable punto de desdén” (Rudyard Kipling)
 

 

Tomar decisiones y definirse a través de ellas implica estar expuesto a los vaivenes de la fortuna. Las personas proactivas fracasan a menudo, pero saben extraer de ello lecciones para volver a la carga con otras estrategias y objetivos, con lo que el balance final siempre es positivo. En cambio, los que temen perder se aferran a lo que tienen y son incapaces de salir de su zona de confort. Su inmovilidad les impedirá alcanzar nuevas metas.

SER FIEL A SÍ MISMO

“Hace falta valor para crecer y convertirte en lo que realmente eres” (E. E. Cummings)

Siguiendo el hilo de la balada, ser fiel a uno mismo es elegir nuestro propio camino según los planes y objetivos diseñados por cada uno. Sin embargo, nuestra capacidad de escribir nuestra historia a veces queda anulada por miedos o barreras que nos ponemos.

Según el psiquiatra Theodore Rubin, estos son algunos de los bloqueos más comunes para tomar decisiones:
1. Pérdida de contacto con los propios sentimientos. La persona está tan habituada a no escucharse que ya no sabe qué es lo que quiere.
2. Evitar problemas y ansiedad. Para no experimentar sufrimiento, muchos se anclan en la inacción y se resignan a ser espectadores de la vida.
3. Falta de confianza en sí mismo. Detrás de los que saltan constantemente de una alternativa a otra puede haber la convicción inconsciente de que ninguna opción suya es suficientemente buena.
4. Necesidad de agradar. A menudo evitamos tomar decisiones para huir de los conflictos o el rechazo.
5. Perfeccionismo. La creencia de que hay situaciones perfectas retrasa la toma de decisiones, a la espera de que se den unas condiciones ideales.
6. Temor a equivocarse. Este sentimiento de inseguridad se retroalimenta, limitando cada vez más nuestra capacidad de actuar.
7. Distorsión de la presión del tiempo. Pensar que no hay tiempo para cambios frena la toma de decisiones.

LO HICE TODO A MI MANERA

“Caer está permitido. Levantarse es obligatorio” (proverbio ruso)

Al trazar nuestro propio camino, están aseguradas las equivocaciones y derrotas, las pequeñas y grandes pérdidas. También los aciertos, los éxitos y las ganancias. Todo el mundo sabe gozar del lado soleado de la vida, pero la doctrina Sinatra exige no dejar de ser uno mismo cuando en lugar de parabienes nos llegan golpes. Si reaccionamos con rabia y resentimiento, culpando a terceras personas, estaremos negando que somos dueños de nuestros actos y, por tanto, abandonamos el mando de la situación.

Quien sabe vivir a su manera encontrará su propia vía para salir de la crisis. Solo así, cuando caiga “el último telón” del que habla la canción de Paul Anka estaremos satisfechos con la obra de nuestra vida.

GUÍAS PARA ORIENTARNOS
1. Libro
- ‘Reinventarse’, de Mario Alonso Puig (Plataforma). Este médico y cirujano que se ha convertido en un conferenciante de referencia se centra en cómo hacer emerger nuestro verdadero ser a través del autoconocimiento, a la vez que corregimos la graduación de los ojos con los que miramos la vida.

2. Película
- ‘Ciudadano Kane’, de Orson Welles (Vértice). La historia de un multimillonario hecho a sí mismo nos alerta sobre los peligros de fijarse el éxito como único camino. El misterio en torno a Rosebud, la palabra que pronuncia el magnate antes de morir, articula esta obra maestra sobre la ambición y sus peajes.

3. Disco
- ‘My way’, de Frank Sinatra (Universal). La edición del 40º aniversario de este clásico de la música ligera incluye además versiones impagables de La Voz como un reinventado ‘Yesterday’ o el entrañable ‘Mrs. Robinson’.

A MI MANERA’, AL PIE DE LA LETRA
El final ya está aquí y enfrento el último telón. Amigo, lo diré sin vueltas (…). Tuve una vida satisfactoria. Recorrí todos y cada uno de los caminos. Y más, mucho más aún. Lo hice todo a mi manera… Tristezas, algunas tuve que no vale la pena comentar (…). Planeé cada etapa programada, cada cuidadoso paso en mi camino (…). Hubo momentos en que di pasos más largos que mis piernas (…). Afronté los hechos y me mantuve intacto y lo hice todo a mi manera… Amé, reí y sufrí. Me tocó ganar, también perder (…). Pues ¿qué es un hombre?, ¿qué ha logrado? Si no es fiel a sí mismo, no tiene nada. Decir las cosas que siente realmente y no las palabras del que se arrodilla. Mi historia muestra que asumí los golpes y lo hice todo a mi manera. (Paul Anka).

Francesc Miralles
Publicado en: El País

Los efectos positivos de la autocompación y de ser más amables con uno mismo.

23 mar

por En Positivo el Sábado, marzo 19, 2011 autocompasion positiva-ser amables-uno mismo

Ser Amable con uno mismo.
¿Te tratas tan bien como tratás a tus amigos y a tu familia? Esta pregunta es el punto de partida para una nueva área de la psicología en franco crecimiento llamada autocompasión: qué tan amables somos con nosotros mismos. Los que fácilmente apoyan y entienden a los demás, en general sacan muy bajos resultados en los tests de autocompasión, regañándose por fallas como el sobrepeso o la falta de actividad física.

Sin embargo, las últimas investigaciones sugieren que aceptar nuestras imperfecciones puede ser el primer paso para lograr una mejor salud. Las personas que tienen altos valores en esta clase de tests sufren menos la depresión y la ansiedad, además de ser más felices y optimistas. La información preliminar sugiere que la autocompasión puede incluso influir en cuánto comemos y ayudarnos a bajar de peso.

Estas ideas parecen ser contrarias a los consejos de muchos médicos y libros de autoayuda que sostienen que la fuerza de voluntad y la disciplina son las claves para una mejor salud. Pero Kristin Neff, pionera en este campo, dice que la autocompasión no se debe confundir con la autoindulgencia o con tener estándares bajos.
“En mis investigaciones encontré que la razón principal por la cual las personas eran poco autocompasivas era el miedo de volverse indulgentes consigo mismas -explica Neff, profesora asociada de desarrollo humano en la Universidad de Texas-. Creen que la autocrítica es la que las mantiene en línea. Nuestra cultura dice que ser duros con nosotros mismos es lo correcto.”

Imagine su reacción frente a un niño con problemas en la escuela o que come demasiada comida chatarra. Muchos padres ofrecerían su apoyo, enseñándole o buscando comida más sana que él disfrute. Pero cuando los adultos se encuentran en una situación similar, trabajando demasiado o comiendo de más y ganando peso, muchos caen en un círculo de autocrítica y negatividad. Eso hace que se sientan incluso menos motivados a cambiar.

“La autocompasión realmente conduce a la motivación -dice Neff-. La razón por la cual no dejarías que tus hijos comieran cinco kilos de helado es porque los quieres. Con la autocompasión, si te quieres a ti mismo, tiendes a hacer lo que es saludable para ti más que lo que es dañino.”
Neff desarrolló una escala de autocompasión: son 26 frases para determinar cuán seguido la gente es amable consigo misma y si reconocen que los vaivenes son simplemente parte de la vida. Para quienes sacan bajo puntaje en la escala, Neff propone una serie de ejercicios: escribir una carta de apoyo a uno mismo, como para un amigo que preocupara; hacer una lista con los mejores y peores rasgos, pensando en cuáles podrían ser los pasos por seguir para ayudar a sentirse mejor acerca de uno mismo.

Con efectos positivos demostrados.
Puede que usted no lo crea, pero la ciencia respalda los beneficios de la autocompasión. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Wake Forest mostró que incluso mínimos cambios en la autocompasión pueden influir en los hábitos alimenticios. Como parte del estudio, a 84 estudiantes universitarias se les pidió que formaran parte de lo que ellas creían que iba a ser un experimento de degustación. Al comienzo, se les pidió que comieran rosquillas.

Un grupo recibía, además, una clase de autocompasión junto con la comida. “Espero que no sean demasiado duras consigo mismas -explicaba el instructor-. Todos las participantes comen esta comida; entonces, no existe ninguna razón por la que se tengan que sentir mal.”
Más adelante, se les pidió a las mujeres que comieran caramelos. Los investigadores encontraron que las que seguían dietas habitualmente o tenían sentimientos de culpa acerca de ciertas comidas comían menos después de escuchar la aseveración del instructor. Las que no escucharon ese mensaje comían más.

La hipótesis es que las mujeres que se sentían mal acerca de comer rosquillas terminaban comiendo de manera emocional. Las demás, que se daban el permiso para disfrutar de los dulces, no comían de más.

“La autocompasión es el ingrediente faltante en toda dieta y plan para bajar de peso -opina Jean Fain, psicoterapeuta y profesora asociada de la Escuela Médica de Harvard-. La mayoría de los planes están creados alrededor de la disciplina, la privación y el descuido.”
Kristin Neff explica que el campo todavía es muy nuevo y que recién están comenzando a realizar estudios controlados para determinar si el hecho de enseñar autocompasión lleva a bajar el estrés, la depresión y la ansiedad, y además trae más felicidad y satisfacción.
“El problema es que es muy difícil desaprender hábitos de toda una vida -dice-. Las personas tienen que desarrollar activa y conscientemente el hábito de la autocompasión.”

Tara Parker-Pope
Fuente: The New York Times-La Nación Salud

Los girasoles miran al sol porque están todo el tiempo inclinados hacia el lado positivo.

23 mar

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Recetas para ser más felices.
Psicólogos y científicos proponen «perder miedo al error» para abrir nuevos caminos. Vivir con curiosidad, eliminar prejuicios o valorar lo sencillo. Son algunas de las reflexiones surgidas en la apertura de los ‘Diálogos de cocina’.

La imagen resultaba curiosa. Entre el público, cocineros como Andoni Luis Aduriz, Juan Mari Arzak, Joan Roca o Quique Dacosta mezclados con responsables universitarios o dirigentes de empresas tecnológicas vascas. En el estrado, un desfile de psicólogos y filósofos que no daban recetas para recrear verduras, sino reflexiones para mejorar la vida, las empresas o las organizaciones.
El congreso se llama ‘Diálogos de cocina’, pero se habla de la cocina del pensamiento, no de fogones. Comenzó ayer y se clausura hoy. Más de 300 asistentes desbordan un par de salones del Palacio de Miramar para escuchar a figuras de primer nivel en liderazgo o motivación.

El menú es suculento. «Hay que perder miedo al error: sólo errando se evoluciona», dice el cirujano Mario Alonso Puig. «Líder es quien arranca lo mejor de nosotros mismos hacia una meta común», afirma el profesor José Antonio Marina. «O volvemos a la mente del principiante o nos hundimos. Cuando ya llevas un tiempo en un trabajo te quedas ciego: hay que escuchar a quien lleve trabajando con nosotros menos de un mes», sentencia el británico Nigel Barlow, un provocador que hace ponerse en pie al auditorio para romper esquemas.

Alguien que llegue a Miramar estos días con mirada crítica puede pensar que participa en una gigantesca ceremonia de autoayuda. Pero si se libera de prejuicios, como piden los propios protagonistas, descubrirá un apasionante intercambio de opiniones. «Nadie duda del talento de los cocineros vascos, pero organizar un encuentro como éste me parece otra muestra de inteligencia», explicaba el profesor José Antonio Marina.

‘Diálogos de cocina’ está promovido por Euro-Toques y el Basque Culinary Center, con Andoni Luis Aduriz como principal ideólogo. «Esta vez los cocineros queremos aprender de otros», dice. Y parece que lo logran: Juan Mari Arzak o Pedro Subijana se mostraban ayer entusiasmados con el nivel de las ponencias. «Las empresas deberían primar a quien se equivoca: qué gran verdad es que sólo el que comete errores puede avanzar, en la vida o en su trabajo», explicaba Arzak después de escuchar la intervención de Mario Alonso Puig, el cirujano que empezó a investigar la inteligencia humana y es hoy uno de los grandes ‘gurús’ en su campo.

«Un líder es aquel capaz de imaginarse una nueva realidad», comenzó Alonso. «La mente sólo funciona como el paracaídas, cuando está abierta», añadió. «Genio se nace y a imbécil se llega: entre medias está el sistema educativo, que mata la creatividad».

Alonso recordó que el adulto trata de vivir en la «zona de confort», es decir, «en la certeza de lo conocido». «Al salir de esa zona aparece la confusión y el miedo, surge la frustración y solemos abandonar el camino para volver al confort. Pero si persistimos aparece la ventana de la inteligencia y la creatividad».

El ejemplo de los girasoles
Este experto en inteligencia humana defiende los nuevos caminos. «Es más fácil encontrar una salida que una solución: crea una visión inspiradora y vívela como si ya fuese una realidad. Comienza justo donde estés y con lo que tengas: no dejes que las excusas impidan lo que quieres lograr. Y si caes, vuelve a levantarte. Aléjate de los agujeros negros, de la gente que vive a costa de la energía de los demás. Conviértete en un sembrador de ilusión. ¿Qué podemos crear juntos? Estamos demasiados tristes. Formula la senda en base al ‘prueba y error’. Sólo con errores avanzamos. Y recuerda: los girasoles miran al sol porque están todo el tiempo inclinados hacia el lado positivo. Hay que jugar a buscar lo que quieres, no a evitar lo que tienes».

La ‘coach’ Azucena Vega defendió el trabajo de los equipos como «un todo que es mayor que la suma de las partes» y propuso pasar «del ‘yo, yo, yo’ al ‘nosotros, nosotros, nosotros’». Criticó que España es el país del mundo «donde más tiempo se pierde en reuniones ineficaces» y propuso «climas laborales sanos que fomentan la creatividad».

El filósofo y profesor José Antonio Marina habló también de equipos. «Una pareja o un equipo inteligente es el que, por estar en esa relación, alcanza resultados extraordinarios». Marina se centró en el concepto del liderazgo: «El líder es capaz de despertar energías que estaban dormidas en otras personas», dijo. Y destacó el liderago positivo: «Hitler fue quizás el líder más potente del siglo XX, pero sacando los peores valores del ser humano. Mandela, en cambio, encarna lo mejor: no cayó en la revancha, apostó por la reconciliación y llevó a su país a una nueva situación».

Por la tarde Pere Puigdomenech habló de ‘excelencia’, pero la gran revolución de la jornada de ‘Diálogos de cocina’ llegó con el autodenominado ‘rockero de los negocios’, el británico Nigel Barlow. Su ponencia se llamaba ‘re think’, ‘piensa diferente’. «Al frente de nuestras empresas deberíamos poner a adolescentes amantes de las pantallas», dijo. «Sólo un mes trabajando en una empresa te deja ciego», indicó. «En una organización siempre hay que hacer caso al que lleva menos de un mes con nosotros», añadió. «La palabra excelencia está tan gastada que necesita atención médica urgentemente: debemos hacer las cosas de otra forma para que los resultados sean distintos», remarcó ante el auditorio.

Los ‘Diálogos de Cocina’ se clausuraron con la participación, entre otros, del psiquiatra Luis Rojas Marcos.

LAS FRASES
JOSÉ ANTONIO MARINA, FILÓSOFO
«El líder real es capaz de despertar energías que estaban dormidas en otras personas»
«Hitler fue un líder eficaz, pero nefasto; Mandela fue un líder que supo sacar lo mejor de la gente»

MARIO ALONSO PUIG,  CIRUJANO Y PROFESOR
«Aléjate de los agujeros negros, de la gente que vive a costa de tu energía, y siembra ilusión»
«Abre caminos: prueba y error. Sólo cometiendo errores avanzarás tu y avanza la humanidad»

NIGEL BARLOW,  ’COACH’ CREATIVO
«Al mes de trabajar en un sitio te quedas ciego: hay que hacer caso siempre al recién llegado»
«Si buscamos resultados distintos hagamos las cosas de manera distinta: no hay otra fórmula»

Mitxel Ezquiaga.
Fuente: diariovasco.com

Pero nosotros, que estábamos tan intoxicados con nuestra propia prosperidad, hemos vuelto a plantar la semilla de la esperanza.

23 mar

esperanza-catastrofe-japon-no huir-filosofia japonesa

Yo no huiré.
Salí de mi casa en la ciudad portuaria de Yokohama poco después del mediodía del pasado viernes y poco antes de las tres de la tarde me registré en mi hotel del barrio de Shinjuku en Tokio. Habitualmente paso allí tres o cuatro días por semana para escribir, reunir material y ocuparme de otros asuntos.
El terremoto se dejó sentir justo cuando entraba en mi habitación. Creyendo que podría acabar atrapado bajo los escombros, me apoderé de un recipiente de agua, una caja de galletas y una botella de brandy y me metí rápidamente bajo el sólido escritorio. Ahora que lo pienso no creo que hubiera tenido tiempo de saborear un último sorbo de brandy si el hotel de 30 pisos se hubiera derrumbado conmigo dentro. Pero incluso tomar una medida tan inútil sirvió para poder mantener a raya el puro pánico.

No tardó mucho en llegar un aviso de emergencia por la megafonía: “Este hotel está construido absolutamente a prueba de terremotos. No hay peligro de que el edificio se derrumbe. Por favor, no intente abandonar el hotel”. El aviso se repitió varias veces. Al principio me pregunté si sería verdad o si la dirección simplemente estaba intentando que la gente mantuviera la calma.

Y fue entonces cuando, sin pensar realmente en ello, adopté mi actitud fundamental con relación a este desastre: al menos de momento, me fiaré de las palabras de la gente y de las organizaciones con mejor información y más conocimiento de la situación que yo. Decidí creer que el edificio no se caería. Y no lo hizo.

Se dice a menudo que los japoneses acatan escrupulosamente las reglas del “grupo” y que son expertos en la formación de sistemas de cooperación ante las grandes adversidades. Hoy sería difícil negarlo. Son incesantes las valerosas operaciones de rescate y los esfuerzos de socorro, y no hay noticia de pillaje alguno.

Fuera de la mirada del grupo, sin embargo, también tenemos una tendencia a comportarnos egoístamente, casi como si nos rebeláramos. Y eso también lo estamos experimentando: productos imprescindibles como arroz, agua y pan han desaparecido de los supermercados y comercios de alimentación. El combustible se ha agotado en las gasolineras. Hay pánico comprando y acaparando. La lealtad al grupo se está poniendo a prueba.

Ahora mismo, no obstante, nuestra mayor preocupación es la crisis de los reactores nucleares en Fukushima. Hay un montón de información confusa y contradictoria. Hay quien dice que la situación es peor que la de Three Mile Island, pero no tan mala como la de Chernóbil; otros dicen que se dirigen hacia Tokio vientos que transportan yodo radiactivo y que todo el mundo tendrá que quedarse en casa sin salir y comer mucho kelp, que contiene cantidad de yodo saludable y que ayuda a prevenir la absorción del elemento radiactivo. Un amigo estadounidense me ha aconsejado que escape al oeste de Japón.

Hay gente que está huyendo de Tokio, pero la mayoría se queda. “Tengo que trabajar”, dicen algunos. “Tengo aquí mis amigos, y mis mascotas”. Otros argumentan: “Incluso si se convierte en una catástrofe tipo Chernóbil, Fukushima está a 170 millas de Tokio”.

Mis padres viven en el oeste de Japón, en Kyushu, pero no tengo intención de huir allí. Quiero quedarme aquí, al lado de mi familia y de mis amigos, y de todas las víctimas del desastre. De algún modo quiero transmitirles valor, del mismo modo que ellos me lo transmiten a mí.

Y, por ahora, quiero continuar con la actitud que adopté en mi habitación del hotel: me fiaré de las palabras de las personas y organizaciones mejor informadas, en especial de científicos, médicos e ingenieros a los que leo online. Sus opiniones y juicios no merecen mucha atención en los noticiarios. Pero la información es objetiva y precisa, y confío más en ella que en todo lo que oigo.

Hace 10 años escribí una novela en la que un estudiante de Secundaria pronunciaba un discurso ante el Parlamento y decía: “Este país lo tiene todo. Aquí se puede encontrar todo lo que uno quiera. Lo único que no se puede encontrar es esperanza”.

Uno podría hoy decir lo contrario: los centros de evacuación se enfrentan a una seria escasez de alimentos, agua y medicinas; también hay escasez de mercancías y de energía en la región de Tokio. Nuestro estilo de vida está amenazado, y el Gobierno y las empresas de servicios públicos no han respondido adecuadamente.

Pero, frente a todo lo que hemos perdido, la esperanza es realmente lo que los japoneses hemos recuperado. El gran terremoto y el tsunami nos han robado muchas vidas y recursos. Pero nosotros, que estábamos tan intoxicados con nuestra propia prosperidad, hemos vuelto a plantar la semilla de la esperanza. Así prefiero creerlo.

Ryu Murakami.
Escritor y director de cine japonés.
Publicado en: El País

PERO NO TE OLVIDES DEL PUEBLO SAHARAUI

30 nov

Por Juan García Luján, en Somos nadie

Diez meses y quince días después del terremoto de Haití, cuando las casas se siguen sin levantar, cuando continúan tantos huesos bajo los escombros, cuando el cólera entra sin pedir permiso como una desgracia más, cuando el lugar que ocupaban los huerfanitos negros en las portadas lo ocupa la operación de tetas de Sara Carbonero o los goles del Barça…Diez meses y quince días después de aquella tragedia que convocó a políticos franceses, norteamericanos y españoles que desfilaron como en una pasarela solidaria, el humorista Forges sigue buscando la sonrisa cada mañana con esas viñetas de funcionarios agobiados o esa señora gorda que lleva colgado del brazo a su marido. Unos días más acertados que otros, mas nunca falla el cartelito: Pero no te olvides de Haití.

Quizás aquí habría que hacer lo mismo con nuestro pueblo vecino. Al lado de las crónicas sobre el puñetero viento y las exageraciones sobre los temporales, junto a las alegrías por los goles tardíos de la UD o la preocupación por la lesión de Vitolo, quizá deberíamos de poner el cartelito “Pero no te olvides de los saharauis”. Ahora que Marruecos olvida su diplomática sonrisa y vuelve a sacar su bota militar para expulsar a los dos periodistas españoles que había “dejado” entrar en El Aaiún, cuando Rabat promueve los ataques de los colonos a estudiantes saharauis hasta en los institutos de enseñanza, cuando cierran el puerto de El Aaiún para evitar la visita de varias decenas de activistas proderechos humanos, cuando pasa todo eso que ya no tiene hueco en la mayoría de las portadas de los periódicos, ahora conviene mantener el cartelito: Pero no te olvides del pueblo saharaui.

La ong estadounidense Human Right Wacth acaba de publicar un nuevo informe sobre el Sáhara que no ha tenido la repercusión del primero. La directora de HRW para Oriente Medio y Norte de África, Sarah Leah Whitson, firma el texto en el que acusa a los militares y policías marroquíes de cometer abusos durante las detenciones de civiles saharauis como darles “palizas que dejaron a algunos de los detenidos inconscientes, además de que les orinaron encima y les amenazaron de violación”. Muchos detenidos y heridos no han podido recibir visitas de sus familiares.

En este informe de HRW se aclara que el primer documento que difundió esta organización sobre el ataque al campamento de Gdeim Izik fue realizado después de sortear muchos obstáculos impuestos por Marruecos. Los activistas no pudieron viajar a El Aaiún hasta el 12 de noviembre, cuatro días después del desmantelamiento del campamento. Las cifras de muertes violentas que dieron en aquel informe (11 policías marroquíes y dos civiles saharauis) se basaban en la información dada por el ministerio del Interior de Marruecos que la ong no pudo contrastar.

Este dato es muy llamativo, ya que hemos estado escuchando y leyendo los ataques continuos a las “mentiras” del Frente Polisario o de activistas prosaharuis por parte de los defensores de Marruecos y de España. El argumento más utilizado era que Rabat no mentía porque la cifra de muertos que había dado era la misma que la de Humans Rights. Aquellos que mostraban a todo el mundo las noticias sobre el primer informe de HRW están ahora calladitos, por eso este segundo informe apenas ha tenido difusión.

A pesar de la expulsión de periodistas, políticos y activistas proderechos humanos, desde el Sáhara nos siguen llegando informaciones. Por ejemplo hace unos días salieron del hospital militar del Aaiún cuatro saharauis. Nos cuentan que Yadasi Mohamedud tiene dos balazos en la pierna, Mohamed Kamel estuvo en coma cuatro días, Azman Echtuki se recupera de una herida en el costado y Darkau i Fatah tiene la rodilla destrozada. Después de sacarlos del hospital, los llevaron a dos juzgados donde les hicieron juicios sin que ellos pudieran hablar. Los acusan de agresión a funcionario en acto de servicio. Ellos no saben porqué, ya que estaban en el campamento y perdieron la noción del tiempo hasta que se despertaron en el hospital. El día seis de diciembre se tienen que presentar ante el juzgado.

¿Por qué nos creemos su versión?, nos podrían preguntar los promarroquíes. Pues porque si hay que elegir entra la propaganda que emite un estado que ocupa ilegalmente un territorio y lo que cuenta la población civil que sufre la ocupación, si hay que elegir entre los que tienen las armas y los ciudadanos sometidos, si hay que elegir entre los que tienen tantos antecedentes de violación de los derechos humanos y los que se suelen manifestar pacíficamente, pues es lógico que nos quedemos con la segunda versión.

También existe la posibilidad de que haya una tercera versión de los hechos. Es la que podrían darnos periodistas en el Aaiún, o también organizaciones de derechos humanos u observadores internacionales. Pero Marruecos no quiere testigos foráneos en el Aaiún. Cualquiera que pretenda entrevistar a saharauis se convierte en un “peligro para la seguridad” del reino alauí. Ese comportamiento ya convierte en sospechoso al gobierno aliado de España, a ese vecino que tanto quiere cuidar Trinidad Jiménez y López Aguilar (como si los saharauis no fueran vecinos nuestros). Porque Marruecos tiene amigos por todos los lados, en todas los palacios y las embajadas. Porque Rabat cierra las puertas del Sáhara para que no veamos como maltrata a los saharauis. Porque el silencio se puede convertir en complicidad hoy debemos poner bien visible el cartelito: Pero no te olvides del pueblo saharaui.

Otros artículos en el Blog Somos Nadie

¿Recortes en desarrollo humano?

31 may

Artículo escrito por Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y directora de la Fundación ÉTNOR.

[...] Lo bien cierto es que a cuenta de la crisis se retrasa todavía más el propósito de alcanzar los célebres Objetivos de Desarrollo del Milenio, que proclamó en 2000 la Asamblea General de Naciones Unidas, contando con los líderes mundiales de 189 países, objetivos cuyo cumplimiento se preveía inicialmente en 2015. Realmente, no pueden ser más básicos, calificarlos de modestos es poco: erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre géneros y el empoderamiento de la mujer, reducir la mortalidad de los niños menores de cinco años, mejorar la salud materna, combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una alianza mundial para el desarrollo.

¿Puede pedirse menos en materia de justicia? Pues los recortes por la crisis de distintos países y del nivel global retrasan su cumplimiento no a una fecha por lejana que sea, sino ad calendas graecas, teniendo en cuenta que los griegos no tenían calendas. [...]

Para leer el artículo completo: http://www.elpais.com/articulo/opinion/Recortes/desarrollo/humano/elpepiopi/20100530elpepiopi_4/Tes

Para Vivir.

14 mar

MANUEL VICENT  14/03/2010 El País

Si uno deja de fumar no es para vivir más años, sino para vivir mejor ahora mismo y no tener que resollar como una foca al subir veinte peldaños. Si uno come en pequeña cantidad comida sana y no ingiere grasa animal, hamburguesas con carne de perro y gallinejas fritas con aceite de motor, no es para adelgazar o bajar la tripa, sino para respetar el propio cuerpo y no someterlo a la humillación de tener que digerir semejante basura. Si en lugar de apoltronarse ante el televisor para recibir indefenso su descarga diaria de estiércol, uno se mueve, camina una hora al día o se machaca en el gimnasio, no es para exhibir en la cama un pecho de lagarto o presumir de bolas ante las amigas en el bar, sino para sentirse flexible y no verse obligado a gemir una blasfemia al salir de taxi o al levantarse del sofá. Si se renuncia a habitar espacios cerrados que huelen a aliento fétido, y se inspira aire fresco y limpio hasta el fondo de los pulmones, esta actitud sólo tendrá sentido si además de purificar las células con oxígeno verde, uno busca que la naturaleza entre a formar parte del espíritu. No fumar, comer sano y hacer ejercicio, sirve para ofrecerse al placer de ahora mismo, puesto que la eternidad cabe entera en el día de hoy, sin esperar a mañana. Mientras uno vive de forma saludable sigue siendo inmortal. Los últimos años que te resten de tu paso por esta tierra, si te has convertido ya en un desecho humano, puedes regalárselos al sepulturero. Estas reglas sólo atañen al cuerpo, pero hay que acompañarlas de una sencilla disciplina espiritual si se pretende llegar más allá. El ambiente degradado por los insultos que se infieren mutuamente los políticos es mucho más venenoso que el óxido de carbono. Prohíbete respirar ese aire. Aléjate del pesimista que sólo busca amargarte el día, y usa tu nuca como basurero psíquico para depositar en ella su frustración. Nunca discutas con el creyente que lleva el fuego del infierno incluso en el mechero. Su fanatismo es peor que la carne de perro. Guárdate del que pretende darte lecciones con una verdad absoluta o con un bate béisbol. Son dos formas de partirte la cabeza. Y si un moralista con halitosis te señala con el dedo, huye y no te detengas hasta que veas que en el horizonte arden las palmeras.

La pareja del año

27 dic

 Interesante artículo de MARIO VARGAS LLOSA. El País 27/12/09.

Para leerlo: La pareja del año

La historia del hipopótamo ‘Owen’ y su madre adoptiva tortuga tiene su moraleja. ¿No es una vergüenza que dos animales puedan convivir y que los estúpidos humanos se entrematen como salvajes?

Hace pocos años, a fines de diciembre de 2004, el litoral de Kenia padeció un maremoto que devastó vidas y haciendas, destruyó aldeas y bosques y causó grandes perjuicios económicos al país africano. Una de sus víctimas fue un muy joven hipopótamo de pocos meses de edad y 300 kilos de peso llamado Owen al que las aguas desbordadas arrastraron a lo largo del río Sabaki hasta precipitarlo en el Océano Índico, de donde las olas encrespadas y las corrientes enloquecidas por el huracán lo devolvieron al continente, dejándolo varado y sin duda aterrado y exhausto en las afueras de Mombasa. Para su fortuna, allí lo encontraron unos voluntarios de la reserva natural de Lafarge Park, vecina de aquel puerto keniano, que se esforzaron por quitarle el susto y entonarlo. Pero no pudieron devolverle a su madre, que previsiblemente pereció o se extravió en el cataclismo.

Los hipopótamos tienen una arraigada vocación familiar y las crías viven pegadas a sus progenitoras los primeros cuatro años de vida. Ni corto ni perezoso, Owen, el huérfano, encontró pronto una madre adoptiva que sustituyera a la que perdió. La ecologista Paula Kahumbu, que dirige Lafarge Park, se quedó muy sorprendida cuando advirtió que, entre todas las féminas de la reserva, Owen había elegido para cumplir esta función a una gran tortuga ya centenaria y que ésta había asumido sus funciones maternales con cariño y responsabilidad. Desde entonces madre e hijo son inseparables. Nadan, comen y duermen juntos y cada vez que alguien, animal o ser humano, se aproxima a la tortuga, el pacífico Owen se enfurece y lanza un bufido que arranca de los árboles a los pájaros del contorno. (…)

La idea de que el ser humano es superior al animal porque consta de razón y, según los creyentes, de alma, es un parti pris vanidoso e injusto si consideramos la conducta de unos y otros en relación con su prójimo. Por lo general, los animales sólo matan para procurarse el sustento y asegurar su supervivencia. Muy rara vez se atacan entre familias o individuos de la misma especie o por el puro placer de matar. Los seres humanos matan la mayor parte de las veces -si juzgamos a la luz imparcial de la razón- por menudos apetitos, fanatismos, intolerancias, perversiones, egoísmos, y quienes desatan las guerras y matanzas suelen padecer en estos desenfrenos tanto como sus víctimas. Los prodigiosos avances científicos y técnicos que el conocimiento ha permitido han alcanzado logros notables en el campo de la salud, la educación, el aprovechamiento de la naturaleza. Pero también han ido equipando a la humanidad con un arsenal tan desmedido de armas de destrucción masiva que sólo una parte de él sobraría para acabar con toda forma de vida en el planeta. El desarrollo y el progreso -notables, sin duda- nos han ido acercando cada vez a un abismo de violencia y descomposición del que ya somos bastante conscientes y, sin embargo, ningún Gobierno, de la índole que sea, parece seriamente decidido a actuar en consecuencia.

2 artículos muy interesantes para reflexionar sobre la actualidad

25 mar

manuel-vicent21Por una vida más frugal. NICOLAS RIDOEUX      La filosofía del “decrecimiento” reivindica que debemos trabajar menos para vivir mucho mejor. Propone una crítica constructiva que ponga en cuestión la búsqueda obsesiva del “cada vez más”. Devolver el protagonismo a la persona y abrir el debate sobre nuestra forma de vivir y sus límites, saber tomarse tiempo para mantener una relación equilibrada con los demás. Un modo de vida más frugal, que se tomara en serio los valores humanistas y tuviese en cuenta la belleza, conduciría a producir menos pero de mejor calidad… por_una_vida_mas_frugal_nicolas-ridoux

 Codicia. MANUEL VICENT    …Tarde o temprano esta crisis económica pasará y sobre una enorme extensión de bancos quebrados, empresas arruinadas, negocios hundidos y millones de parados, como en un campo de humeantes despojos, un día volverá a brotar la euforia debida a la inevitable conducta humana. Dentro de unos años, las orugas y hormigoneras reemprenderán la marcha allí donde dejó el tajo la especulación… codicia_manuel-vicent

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